La Administración de una Comunidad de Copropietarios tiene complejidades que la hacen un poco mas complicada de lo que parece a primera vista.
En general las personas piensan que la administración es fácil, y en cierta medida pueden tener razón de acuerdo a las prácticas que empleen para efectuar el trabajo. Si la idea es administrar los gastos y tratar solamente de mantener la situación tal como se encuentra, tal vez sea fácil, muchos podrán decir “esto lo manejo con un dedo”.
Pero si la idea en efectuar una verdadera gestión de Administración, ciertamente las cosas se complican un poco. Ya no basta con administrar los gastos, debe existir una planificación de las acciones que se van a realizar, tanto desde el punto de vista de la administración como ciencia, como desde el punto de vista de las personas que viven en el Condominio.
Desde el punto de vista de la ciencia, la administración de una comunidad puede analizarse de diversas maneras. El Punto de vista utilizado por este Administrador en el enfoque entregado por la Teoría General de Sistemas que nos dice que un Sistema se encuentra compuesto por varios sub sistemas los que a su vez pueden ser sistemas en si mismo.
Es así como una Comunidad de Copropietarios se entiende como un todo, que se puede descomponer en varias partes para su análisis, coordinación y trabajo. Entonces una Comunidad se encuentra compuesta por varios sistemas como por ejemplo el Administrativo, Contable, Técnico, Jurídico y de Seguridad.
Esos sistemas y otros tienen sus bemoles, pero también el trabajo se puede hacer bien. Y más que bien.
La disyuntiva es entonces ¿Administrar gastos? o ¿Administrar en forma eficiente todos los recursos de una Comunidad?
¿En que radica el éxito del trabajo?. En la unión que pueda surgir en la comunidad. La unión hace la fuerza dicen, pero incluso es mucho más que ello. En una comunidad unida, la unión reduce gastos financieros dolorosos, pues generalmente se traban demandas los unos contra los otros.
Vea por ejemplo una comunidad desunida y encontrará toda clase de gastos excesivos, alta morosidad, poca transparencia, abusos de poder, prepotencia e incluso actos delictuales.
En cambio en una comunidad unida, se puede decir tal como reza el título de un libro que “el cielo es el limite”. Si usted se pone a meditar un momento sobre ello, verá que estoy en lo cierto. Piense –y haga a volar su imaginación- en lo que pueden hacer si su comunidad trabaja en forma unidad.
¿Cuántos años vivirán en una comunidad los señores copropietarios? Nadie lo sabe, pero con seguridad serán muchos años, y muchos más si es una comunidad unida. ¿Entonces qué o quién los puede detener?
Tal vez sea bueno para una buena presentación, confeccionar una extensa lista de situaciones o condiciones para impresionar a los lectores, pero solamente esa lista son solamente buenas intenciones. Sin embargo que realmente vale, es el trabajo.
En estos tiempo no vale decir que se hace esto o lo otro, La tecnología obliga a realizar las acciones con un cierto mínimo de exigencias: programas computacionales para remuneraciones, pagos electrónico de imposiciones, sitio web donde se muestre la situación del condominio, comunicación electrónica en lo posible conferencia virtual, manejo de leyes laborales, tributarias, previsionales, normas contables, etc. etc.
Me recuerdo cuando hace algunos años, una amiga me llamó para consultarme acerca de la mejor alternativa para pensionarse. Me presenté en su hogar, y conversamos largo tiempo de otras situaciones, luego tuvimos una agradable cena y finalmente conversamos sobre su situación.
Lo primero que me dijo fue que le llamaba la atención que no llevara una calculadora y material sobre la materia. Al consultarle el porqué, me señaló que había consultado a varias otras personas y todas, absolutamente todas, llegaron y le presentaron una gran cantidad de folletos e hicieron innumerables cálculos aritméticos, para indicarle y convencerla de la mejor alternativa de pensión.
Qué hice yo, le di a conocer las características de las posibilidades que tenía para pensionarse, que ella entendiera sus posibilidades, que creyera en una, que supiera de los beneficios que le reportaría cada cual.
En definitiva entendió mi propuesta y se quedó con ella.
¿Cuál era la diferencia con las demás personas que la atendieron?
Ellas estaban centradas en sus propios intereses –la comisión que ganaban con esa pensión- no en los de la persona que se iba a pensionar. ¿Dónde estaba mi interés?. En la persona que se iba a pensionar –de hecho lo único que gané fue un hermoso lápiz que en forma emocionada, me regaló cuando recibió su primer pago de la pensión, y que todavía guardo de recuerdo.
Esas son las diferencias que importan.
Nuestra propuesta es entonces, administrar su condominio en forma eficiente, utilizando para ello todas las herramientas técnicas y administrativas necesarias, que le permitan entregar a sus comuneros una tranquilidad y transparencia respecto del trabajo que se realiza.